Está compuesta por dos cilindors que alojan un
determinado número de figuras en función
del tamaño de las briquetas (lágrimas)
que se desean fabricar.
Un sistema de alimentación forzado vis-sin-fin
genera un desaireado del producto y le obliga a pasar
a través de los rodillos, llenando los alveolos
y formando la briqueta.